jueves, noviembre 23, 2006

Llanura


Aún con el amargo sabor de la derrota en tus labios, miras al horizonte nuevamente, y a lo lejos crees distinguir una tenue luz entre la oscuridad que baña toda la llanura. El camino es árido y la noche cerrada, pero caminas con paso firme, sabiendo que lo que dejas tras de ti es mucho peor que todo lo que pueda acecharte en aquella senda incierta. Puede que tu vulnerabilidad te vuelva a llevar a una caida aún mas dolorosa, puesto que avanzas con el cuerpo marcado por la afilada hoja del sufrimiento, pero mejor seguir andando que esperar de rodillas a que la oscuridad te envuelva definitivamente con su halo de indiferencia.