miércoles, octubre 18, 2006

Hastío


Tratando de levantarme vuelvo a tropezar de nuevo, en una caida cuyo dolor se ve acentuado por el golpe anterior. El hastío se apodera de mi, juega conmigo, me ciega y me arrastra a la oscuridad. Estoy cansado. Cansado de errar, de estar por debajo de lo que de mi se espera, de dañar y ser dañado. Cansado de luchar en una guerra que ya está perdida, y que realmente lo estuvo desde el principio, pese a mi obstinación en ver lo contrario.