Ventisca

Los minutos pasaban y ahi seguía, un cero a la izquierda en un mar de cifras relevantes, un extraño en su hogar, unicamente un elemento sin importancia que forma parte del decorado que se presupone en un momento como aquel. Solo entre la multitud, perdido en lo criptico de las palabras que intentan excluirlo, dolido por las miradas que lo expulsaban haciendo gala de una hipocresia refinada. Y aunque analizandolo serenamente todo aquello no fuese mas que el producto de una indiferencia o incluso repulsa evidentes, en aquel momento se convirtió en una fria aguja de hielo que se clavó en su corazón. Es doloroso no disfrutar de un momento de felicidad cuando se ésta se presupone.
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